La Asociación de Vecinos de Sant Climent ha abierto un debate que va más allá de una retransmisión: quién puede ver las fiestas y qué rastro audiovisual queda de ellas.
El colectivo pidió a IB3 que mantuviera la retransmisión de los jaleos de Menorca, tanto por televisión como por internet. La petición reconoce la autonomía editorial y las limitaciones técnicas del medio público, pero defiende que eliminar esa cobertura tiene consecuencias culturales y sociales.
Para la entidad vecinal, las emisiones permiten seguir la fiesta a personas mayores, gente con movilidad reducida y menorquines que viven fuera de la isla. También construyen un archivo: con el tiempo, las imágenes documentan el protocolo, la forma de ocupar la calle y los cambios en la celebración.
El director de IB3 TV, Juan Mestre, explicó la decisión por el elevado coste de los directos. Según la respuesta recogida, la cadena mantiene conexiones a través de «Dissabte directe» y señala que, en veintiún años, ha retransmitido los jaleos completos durante tres temporadas. Las dos posiciones dejan sobre la mesa una pregunta legítima sobre servicio público, recursos y patrimonio compartido.
